El criminal de la cara conocida // A familiar faced criminal

By Issac David Pinto

*English below*

El líder comunista más comercializado por el capitalismo. El promotor de una revolución que terminaría con una dictadura, pero que empezaría con otra. Ernesto Guevara. El criminal de guerra. El Che.

Hoy en día es muy común encontrarte con alguien que tenga una camisa, una gorra, taza o mochila con la famosa fotografía del Che Guevara, quien tanto hizo por destruir el capitalismo hoy es el logo del chic revolucionario. Cualquiera que tiene tendencias izquierdistas y esté un poco desinformado lo usa en su vestimenta o lo pone de foto de portada en su Facebook o twittea sus frases desde su iPhone. Tanta es la ironía y la hipocresía que incluso existe en Internet la tienda “The Che Store” que como diría Álvaro Vargas Llosa, “cubre todas tus necesidades revolucionarias por Internet”.

El problema es que esas mismas personas están cegadas por su fanatismo y el odio hacia la derecha. No se dan cuenta que idolatran a un asesino, a un criminal de guerra con ideas extremistas y sin respeto por la vida humana.

A Ernestito se le atribuyen distintas cantidades de asesinatos. Hay quienes dicen que son alrededor de 200, otros mencionan que más de 500 y unos pocos ponen la cifra en aproximadamente 2000. Sea cual sea la cantidad, podemos estar seguros de que se trataba de un psicópata. Varios autores y analistas se han percatado de que en sus cartas y diario personal hay una gran cantidad de indicios que resaltaban un carácter y actitud parecidos al de un asesino en serie.

Hay evidencia de que El Loco presumía con detalle de sus asesinatos durante la Revolución cubana y se describía como: “sediento de sangre”. Después de realizar su primer homicidio le relató a su padre el suceso en una carta, al final de esta le mencionó: “Tengo que confesarte, papá, que en ese momento descubrí que realmente me gusta matar.”

Como si todo esto no fuera suficiente, El Che cometió todo tipo de crímenes de guerra. En la prisión de La Cabaña, donde fusilaba a los prisioneros de guerra sin un juicio apropiado, alcanzó una cifra de 179 asesinatos registrados y cometió genocidio hacia la población cristiana de Cuba; esto lo relata Paquito D’Rivera un destacado jazzista cubano: “Uno de estos cubanos fue mi primo Bebo, preso allí precisamente por ser cristiano. Él me cuenta siempre con amargura cómo escuchaba desde su celda en la madrugada los fusilamientos sin juicio de muchos que morían gritando ‘¡Viva Cristo Rey!”.

La Cabaña fue un penal establecido apenas triunfó la Revolución Cubana. Su primer propósito era el de someter a un proceso legal a los ex-militares de la dictadura de Fulgencio Batista. Pero después se convirtió en un matadero, en el que el gobierno se deshacía de cualquier opositor que pudiera atentar contra los ideales revolucionarios y comunistas. En esta cárcel Guevara era el encargado del tribunal de apelaciones, pero nunca anuló ninguna de las condenas y promovía que las penas fueran fusilamientos inmediatos de los acusados.

Guevara incluso organizó la deportación de la población homosexual masculina cubana a campos de trabajos forzados en Guanahacabibes; el lema de este mismo lugar se inspiraba en el de Auschwitz al mencionar que “El trabajo los hará hombres”.

Después de todo esto pregúntate a ti mismo antes de vestir una camiseta del Che, si quieres promover la comercialización de la cara de un asesino, criminal, genocida, racista y homofóbico.

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The most commercialized communist leader. The promoter of a revolution that would end with a dictatorship, but would start another one. Ernesto Guevara. The war criminal. El Che.

Nowadays it is very common to meet someone who has a shirt, a hat, a cup or backpack with the famous photograph of Che Guevara. Him did so much to destroy capitalism today is the logo of the revolutionary chic. Anyone who has leftist tendencies and is a little uninformed uses him in their dress or puts him as the cover photo of their Facebook or tweets his phrases from their iPhone. So much is the irony and hypocrisy that there is even a website called “The Che Store”, and as Alvaro Vargas Llosa would say, “it covers all your revolutionary needs online.”

The problem is, these same people are blinded by their fanaticism and hate towards the right. They do not realize that they idolize a murderer, a war criminal with extremist ideas and without respect for human life.

When talking about how many people El Che killed, some say that there are around 200, others mention that more than 500 and a few more put the figure in approximately 2000. Whatever the amount is, we can be sure that he was a psychopath. Several authors and analysts have noticed that in his letters and personal diaries, there exists a large amount of evidence that highlighted his character and attitude as one similar to that of a serial killer.

There is evidence that Guevara boasted in detail about his murders during the Cuban Revolution and described himself as someone: “thirsty for blood”. It is important to note how, after committing his first homicide he told his father about the event in a letter, at the end of which he mentioned: “I have to confess, father, that at that moment I discovered that I really like to kill.”

As if all this was not enough, Che committed all kinds of war crimes. At La Cabaña prison, he shot prisoners of war without proper trial; there he reached a figure of 179 registered murders and committed genocide against the Christian population of Cuba. This is recounted by Paquito D’Rivera, a leading Cuban jazz musician: “One of these Cubans was my cousin Bebo, imprisoned there precisely because he is a Christian. He tells me always bitterly how he heard from his cell at dawn the shooting without trial of many who died screaming ‘Long live Christ the King!’”.

La Cabaña was a jail established as soon as the Cuban Revolution triumphed. Its first purpose was to “legally” process all the former military of the Fulgencio Batista dictatorship. But it later became a slaughterhouse, where the government got rid of any opposer that could harm the revolutionary and communist ideals. In this jail Guevara was in charge of the Court of Appeals, but never nullified any of the sentences and he even promoted that the sentences were the shootings of the defendants.

Guevara even organized the deportation of the Cuban male homosexual population to forced labor camps in Guanahacabibes; the motto of this same place was inspired by the one of Auschwitz when establishing that “The work will make you men”.

After all this you should think twice before wearing a shirt of Che, think if you want to promote the commercialization of the face of a murderer, criminal, genocidal, racist and homophobic.

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